Datos Científicos

De los primeros 1000 días a los primeros 100 años: programación biológica temprana, fenotipos centinela y envejecimiento saludable

Pecoraro L. y cols. — Children, septiembre de 2026


Esta revisión analiza cómo las experiencias y exposiciones durante los primeros 1000 días de vida —desde la concepción hasta aproximadamente los 2 años— pueden influir en las trayectorias de salud a lo largo de toda la vida.


Es una etapa de extraordinaria plasticidad biológica, en la que factores nutricionales, metabólicos, ambientales, inflamatorios, psicosociales y relacionados con la microbiota pueden interactuar con el desarrollo.


Desde el enfoque DOHaD (Orígenes del Desarrollo de la Salud y la Enfermedad), los autores explican que estas exposiciones tempranas podrían dejar huellas a través de mecanismos como la epigenética, la función mitocondrial, el estrés oxidativo, la inflamación y la biología de los telómeros.


Un concepto especialmente interesante es el de “fenotipos centinela”: ciertas manifestaciones que aparecen durante la infancia podrían ser señales tempranas de determinadas trayectorias biológicas.


Los autores destacan cuatro ejemplos:


  • enfermedades alérgicas y atópicas
  • vulnerabilidad respiratoria
  • riesgo renal-cardiovascular
  • alteraciones en el crecimiento metabólico


Estas manifestaciones no significan que el niño vaya necesariamente a desarrollar una enfermedad en la adultez. Pueden ser señales de una determinada trayectoria sobre la que todavía es posible intervenir.


Una idea central


La programación temprana no es destino.


Los primeros 1000 días constituyen una ventana especialmente sensible para favorecer la salud materna, una nutrición adecuada, un crecimiento saludable y un ambiente físico y social favorable.


Las trayectorias de salud continúan siendo modificables a lo largo de la vida.


PARA LLEVARSE


Las bases biológicas de un envejecimiento saludable pueden comenzar mucho antes de que aparezca la enfermedad: cuidar el inicio de la vida es también pensar en la salud futura.


ARTÍCULO CIENTÍFICO ORIGINAL


From the First 1000 Days to the First 100 Years: Early-Life Biological Programming, Sentinel Phenotypes, and Healthy Aging


Pecoraro L. y cols.

Children. 2026;13:1302.

LEER ARTÍCULO COMPLETO

 La nutrición temprana puede influir en nuestra salud durante toda la vida


La nutrición y el ambiente durante etapas muy tempranas —desde antes de la concepción, durante el embarazo y en los primeros años de vida— pueden influir en el desarrollo y en nuestra trayectoria de salud futura.


Uno de los mecanismos que ayudan a explicar esta relación es la epigenética: modificaciones que regulan la expresión de los genes sin cambiar la secuencia del ADN. La nutrición, el estrés y otras exposiciones ambientales pueden dejar una especie de “memoria” molecular de experiencias ocurridas durante el desarrollo.


La evidencia relaciona estas exposiciones tempranas con el riesgo posterior de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, osteoporosis y sarcopenia, entre otras enfermedades crónicas.


Y la mirada se amplía más allá de la madre: investigaciones recientes muestran que la nutrición y el estilo de vida del padre también pueden modificar características epigenéticas de los espermatozoides e influir en el desarrollo de la descendencia.


Para llevarnos:

Nuestra salud tiene historia. Y parte de esa historia comienza incluso antes de la concepción.


Fuente científica

Godfrey KM, Costello P, El-Heis S.

“Nutrition in early life, epigenetics and lifelong health – evidence from cohort and intervention studies.”

Proceedings of the Nutrition Society. Cambridge University Press / The Nutrition Society.


LEER ARTÍCULO COMPLETO

Psiconutrición | Estrés, alimentación y salud mental

Alison Warren y Leigh A. Frame — Nutrients, 2025


Restaurar una relación saludable con la comida: desacoplar el estrés y la alimentación


Título original: Restoring a Healthy Relationship with Food by Decoupling Stress and Eating: A Translational Review of Nutrition and Mental Health

Autores: Alison Warren y Leigh A. Frame

Revista: Nutrients

Año: 2025


Esta revisión analiza la estrecha relación entre estrés, alimentación y salud mental, integrando conocimientos de psiquiatría nutricional, microbiota y nutrición conductual.


El estrés puede modificar nuestra manera de comer a través de diferentes mecanismos biológicos y psicológicos. La activación del eje hipotálamo–hipófisis–adrenal (HPA), los cambios en el cortisol, la inflamación y una menor capacidad para reconocer señales internas como hambre y saciedad pueden favorecer patrones de alimentación emocional.


Pero la relación funciona en ambas direcciones: nuestro estado emocional influye en cómo comemos y, al mismo tiempo, lo que comemos y cómo comemos puede influir en nuestro bienestar psicológico.


El artículo destaca además el papel del eje microbiota–intestino–cerebro, mostrando cómo la alimentación puede intervenir en procesos relacionados con inflamación, neurotransmisión y regulación emocional.


Entre las estrategias estudiadas aparecen la alimentación consciente (mindful eating) y la alimentación intuitiva, que buscan recuperar la percepción de las señales corporales, mejorar la autorregulación y disminuir patrones de alimentación vinculados al estrés.


También se señala que una alimentación basada predominantemente en alimentos poco procesados, rica en fibra, fitoquímicos y grasas saludables, puede contribuir al funcionamiento de la microbiota y a una menor neuroinflamación.


Otro aspecto especialmente interesante es la relación con la epigenética: nutrientes y componentes de la alimentación pueden participar en mecanismos que regulan la expresión génica, la inflamación y la respuesta al estrés.


Una idea central:

La alimentación emocional no debería entenderse simplemente como una cuestión de “falta de voluntad”. Es un fenómeno complejo en el que interactúan biología, emociones, experiencias previas, ambiente y alimentación.


La nutrición, entonces, no se limita a aportar nutrientes: también puede formar parte de las herramientas para favorecer regulación emocional, resiliencia y salud mental.


Referencia:

Warren A, Frame LA. Restoring a Healthy Relationship with Food by Decoupling Stress and Eating: A Translational Review of Nutrition and Mental Health. Nutrients. 2025;17(15):2466. doi:10.3390/nu17152466.

LEER ARTÍCULO COMPLETO